Una vida con propósito

El origen de Arte por la Vida inició hace más de 5 años cuando conocí a los niños de Casa Hogar San Francisco. Después de visitarlos quedé sensiblemente embargada de un sentimiento de entusiasmo por aportar algo positivo en su vida, y claro en estas circunstancias uno hace lo que quiere con lo que puede y tiene, en ese entonces Mercarte y yo ya teníamos numerosos contactos con los museos más importantes de la CDMX, además de una estrecha relación con talentosos y generosos artistas visuales.

Así fue como se me ocurrió la idea de aportar desde mi lugar favorito: el arte.

Consciente de las virtudes, así como los múltiples beneficios que tiene el acercamiento al arte en niveles emocionales, cognitivos y físicos, tanto desde un punto de vista apreciativo como práctico, fue que diseñé el incipiente programa que desde su nacimiento nombré “Arte por la Vida”, el cual se conforma de dos ejes primarios: visitas guiadas a exposiciones y talleres de arte impartidos por artistas visuales profesionales.


De ese modo, en abril de 2016 ocurrió la primera visita a un museo con un pequeño grupo de 9 niños de la mencionada Casa Hogar, a quienes conocí de pequeños, hoy ya son adolescentes que no solo saben de arte, sino que lo disfrutan y practican en su vida cotidiana.

Desde entonces han sido innumerables las experiencias que hemos tenido no solo con los jóvenes de Casa San Francisco, sino que se fueron sumando más instituciones e incluso hace más de 2 años ampliamos el programa al dirigirnos también a personas de la tercera edad que viven en situación vulnerable en asilos y refugios.

Poco a poco el programa fue creciendo hasta convertirse en la Fundación que hoy somos, sin fines de lucro y donataria autorizada, impactando positivamente a más de 1000 personas con centenares de horas de visitas y talleres impartidas en 5 años.


Sin duda el 2020 fue un año retador, por primera vez nos vimos imposibilitados de continuar las actividades, pero afortunadamente la tecnología es nuestro aliado, de esta forma logramos implementar un sistema de talleres de arte y recorridos en museos 100% en línea, no solo en las instituciones con las cuales ya colaborábamos, sino en más de ellas, ampliando así el número de beneficiados.


Por supuesto esto no se logra ni de la noche a la mañana, ni en solitario, me siento profundamente agradecida con todas las personas que han hecho realidad que Arte por la Vida llegue a cada vez más personas, primero que nada a los seis miembros del equipo interno de la Fundación liderado por Mariana Arellano, así como a los artistas visuales que de puro corazón destinan su tiempo y experiencia para aportar en los beneficiados no solo cómo crear una pieza de arte, sino para dejarles claro que importan y que pueden lograr lo que se propongan. Gracias a los más de 20 museos, galerías y teatros que hemos recorrido estos años, quienes nos han abierto las puertas con toda generosidad recibiendo a cientos de niños, jóvenes y adultos mayores.

Por último y no menos importante es nuestro agradecimiento a Vans, empresa global que con su equipo en México este 2021 nos ha apoyado de manera importante para que podamos multiplicar el impacto positivo del arte como agente de cambio social.



Nuestra misión es que Arte por la Vida se convierta en el programa social que acerca el arte y sus virtudes al mayor número de personas vulnerables en nuestro país.

Los niños son el futuro de México, los jóvenes su presente y los adultos mayores su memoria, te invitamos a aportarles desde tu propio lugar, todo suma mientras sea desde el corazón.



Cecilia Bernal

Fundadora y Directora General

Fundación Arte por la Vida A.C. y Mercarte


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